Pedagogía del dolor para el dolor crónico

Inauguro hoy una nueva sección del blog para escribir sobre el dolor crónico y pedagogía del dolor.

Lo primero que quiero que sepas es que dolor crónico no significa que sea para siempre.

En los últimos años se ha investigado muchísimo y se ha comprobado que el camino para aliviar, incluso eliminar el dolor crónico es conocer la neurofisiología, reformular las creencias sobre nuestro dolor y realizar un afrontamiento activo una vez comprendido cómo y por qué sentimos dolor.

Y es que el conocimiento es poder.

El conocimiento del dolor es tan poderoso que forma parte en sí mismo del tratamiento del dolor persistente.

Cómo puede ayudar la pedagogía del dolor

Ya hay muchos estudios de calidad que demuestran que la pedagogía del dolor (aprender y comprender los procesos biológicos del dolor) disminuye los síntomas, mejora la función, reduce el miedo, mejora la movilidad y “calma” el sistema nervioso.

Es por eso que la educación o pedagogía del dolor se debe incluir en cualquier tratamiento de personas con dolor crónico.

¿Por qué no se hace?

¿Por qué mi médico no me explica esto?

Pues quizás porque no lo sabe. Igual que yo hace unos años tampoco lo sabía.

Cuando se realizan estudios científicos, los resultados no se divulgan de inmediato. Pasa tiempo hasta que se aceptan las nuevas evidencias y cuesta aceptar que durante mucho tiempo hemos estado equivocados.

Ese cambio requiere conocer en profundidad lo nuevo que se propone y tener la humildad suficiente como para admitir el error y aceptar lo nuevo.

Para conocerlo, es necesario estar continuamente leyendo publicaciones científicas o seguir a profesionales que sí lo hagan.

Yo soy del segundo grupo. Al buscar información sobre dolor crónico hace años me encontré con el blog de Arturo Goicoechea y tuve mi momento de bloqueo hasta aceptar que mucha parte de lo que yo había aprendido sobre dolor no era lo correcto ni beneficiaba a los pacientes. De hecho, a veces, hasta hacía que empeorasen.

Y eso no es fácil de admitir.

Y cuanta más “categoría” profesional se tiene (o lo que uno se cree), más difícil es hacer ese cambio y empezar un nuevo camino.

Yo no lo dudé. Porque lo vi tan claro y me dio tantas respuestas que no he parado hasta poder formarme en condiciones y tener la capacidad de elaborar un programa para los pacientes, para vosotros.

Voy a intentar difundir el mensaje de manera práctica y amena, con explicaciones fáciles y metáforas que os atarán en la comprensión y el aprendizaje.

Porque cuando tengáis el conocimiento, recuperaréis el poder sobre vuestro dolor, y podréis poco a poco libraros de él.

El cocimiento es poder. Y está demostrado con evidencia de calidad que conocer los procesos del dolor crónico (pedagogía del dolor) ayuda a mejorar los síntomas incuso a que ese dolor de tantos años desparezca.

¡¡Vamos a por ello!!

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