INCONTINENCIA URINARIA EN EL POSPARTO

La incontinencia urinaria es una de las patologías que frecuentemente encontrarnos durante la etapa del embarazo, pero que en muchas ocasiones perdura en el posparto. El aumento de volumen del abdomen y el cambio de la postura a ese nivel, hace que la presión sobre la vejiga y suelo pélvico se acentúe, de manera que la continencia urinaria se ve alterada.

Tras el parto, los tejidos que revisten la pelvis por dentro y que rodean orificios como la uretra, la vagina o el ano, están tan distendidos y blandos que les resulta difícil realizar su función. En la mayoría de los casos, con una recuperación funcional del suelo pélvico, la incontinencia urinaria remite hasta solucionarse, evitando así además su progresión a patologías mayores en un futuro.

La incontinencia urinaria más común es la denominada “incontinencia de esfuerzo”, y consiste en pequeños escapes de orina asociados a esfuerzos que aumentan la presión interna abdominal, tales como toser, estornudar, o reirse. Es una patología incómoda, socialmente difícil de llevar, ya que genera dependencia en el uso de salvaslip o compresas, y ciertos miedos a hacer vida social fuera de casa.

Un buen programa de ejercicios de fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico, y una reeducación del automatismo perineal, es decir, educar a nuestro pélvico a gestionar esos esfuerzos, son la solución a dicho problema. Cuando la incontinencia tiene un carácter de mayor gravedad (urgencia, rebosamiento..), merece la pena realizar un tratamiento individualizado lo más precozmente posible. Dichos ejercicios no son fáciles, y si queremos obtener buenos resultados hay que aprender a realizarlos correctamente bajo la supervisión de un fisioterapeuta especializado.

¡¡¡ CUÍDATE, MÍMATE, QUIÉRETE......RECUPÉRATE TRAS EL PARTO!!